Me llamaban ‘Tío Papá’… pero crié a dos gemelos que cambiaron mi vida para siempre”

 No se suponía que fuera así.

La noche en que perdí a mi hermana, también perdí el sentido de todo.

Y entonces llegaron ellos.

Bram y Elara.

Dos recién nacidos sin manual, sin instrucciones, sin nadie más.