No se suponía que fuera así.
La noche en que perdí a mi hermana, también perdí el sentido de todo.
Y entonces llegaron ellos.
Bram y Elara.
Dos recién nacidos sin manual, sin instrucciones, sin nadie más.
No se suponía que fuera así.
La noche en que perdí a mi hermana, también perdí el sentido de todo.
Y entonces llegaron ellos.
Bram y Elara.
Dos recién nacidos sin manual, sin instrucciones, sin nadie más.