También se presentó un informe que demostraba que el documento había sido preparado utilizando archivos digitales modificados.
La defensa de Chloe intentó argumentar que Leo había cambiado de opinión en sus últimos meses.
Pero entonces Elizabeth pidió reproducir una última grabación.
Era una conversación entre Chloe y Daniel.
La voz de Chloe se escuchó claramente:
—No voy a esperar a que ese viejo muera para empezar a vivir. Necesito que todo quede organizado. La casa, las cuentas y las acciones.
Daniel preguntaba:
—¿Y qué hacemos con Margaret?
Chloe respondió:
—La mandamos a la cabaña. Siempre le han gustado esas montañas. Allí no molestará a nadie.
Sentí un dolor tan profundo que tuve que cerrar los ojos.
No era solamente la crueldad de sus palabras.
Era saber que había planeado mi expulsión mientras mi hijo todavía estaba vivo.
Cuando terminó la grabación, el juez pidió silencio.