—Sabía que algo te estaba haciendo sentir mal. Pero no sabía exactamente qué pasaba. Lo importante es que te escuchamos y ahora hay personas ayudándote.
La niña asintió.
Después hizo una pregunta que Diego jamás olvidaría.
—Maestro, ¿usted me creyó desde el principio?
Él sintió que aquella pregunta pesaba más que cualquier reconocimiento que pudiera recibir en su carrera.
—Sí, Sofi. Te creí cuando me dijiste que tenías dolor. Y siempre mereciste que los adultos te escucharan.
La niña se acercó y lo abrazó.
Diego cerró los ojos.
No lloró por tristeza solamente.
Lloró porque aquella pequeña había conseguido pedir ayuda y porque, finalmente, alguien había respondido.
PARTE 7: LA ESCUELA TUVO QUE RESPONDER
Mientras Sofía comenzaba su recuperación, la investigación sobre la escuela continuaba.
Las autoridades revisaron los registros, las comunicaciones y las actuaciones del personal.