Ahora comprendía el precio
Al día siguiente Mariana llegó a mi casa
—No puedes cortarnos así sin avisar
Sofía salió del pasillo y se escondió detrás de mis piernas
—Tampoco me avisaste antes de llamar una patrulla para asustar a mi hija
—Fue idea de mamá
—Y tú estabas aquí
Mariana miró hacia la calle
—Si dejo de pagar el coche me lo van a quitar y sin coche puedo perder mi trabajo
—Habla con el banco
—¿Eso es todo?
—Eso es todo
Cerré la puerta
A la mañana siguiente Teresa llamó
—No te sorprendas cuando tus decisiones empiecen a tener consecuencias
Pensé que era otra amenaza vacía
1 semana después fui por Sofía al preescolar y noté algo extraño
Las madres que normalmente conversaban conmigo dejaron de hablar cuando entré
La directora me pidió que pasara a su oficina
Sobre su escritorio había una impresión