La abracé todavía envuelta en su toalla
Sofía tardó casi 1 hora en dormirse
Yo no
A las 11:47 de la noche me senté en la cocina, abrí mi aplicación bancaria y observé los movimientos automáticos que llevaba años realizando
6,500 MXN para los gastos de mi madre
4,800 MXN para el crédito del automóvil de Mariana
3,700 MXN para el seguro médico privado de Teresa
3,000 MXN para servicios, medicamentos y pequeños gastos que siempre aparecían de la nada
18,000 MXN cada mes
Durante años les había dicho que no se preocuparan
Que mientras yo pudiera ayudar, ayudaría
Aquella noche entendí que mi dinero no estaba comprando tranquilidad
Estaba financiando el derecho que ellas creían tener sobre mi vida
Cancelé la primera transferencia
Después la segunda
La tercera
La cuarta
No mandé ningún mensaje
No amenacé a nadie
Simplemente cerré la aplicación y fui al cuarto de Sofía