Sentí que algo se rompía dentro de mí
Me agaché y la abracé
—Mírame, mi amor
Sofía levantó lentamente la cara
—Nadie va a llevarte a ninguna parte
El policía más joven se inclinó junto a nosotras
—Tu mamá tiene razón
Después miró a Teresa
—Señora, el 911 no es una herramienta para asustar niños
Teresa cruzó los brazos
—En mis tiempos los niños aprendían respeto
El segundo oficial soltó un suspiro
—No hay lesiones, no existe ningún delito cometido por esta niña y no iniciaremos ningún procedimiento contra ella
Mariana frunció el ceño
—¿Entonces ni siquiera van a levantarle un antecedente?
El policía la miró durante varios segundos
—Tiene 5 años
El silencio fue incómodo
Antes de marcharse, uno de ellos volvió con Sofía
—Empujar tampoco está bien, pequeña, pero cuando te enojes debes buscar a un adulto y pedir ayuda, nadie puede amenazarte diciendo que irás a prisión por discutir con tu prima