—¿Usted es Gabriela Hernández?
—Soy su mamá
El oficial miró a Sofía y luego a mi madre
—Recibimos un reporte al 911 por una agresión entre menores y nos informaron que usted estaba fuera de la ciudad
Miré a Teresa
—¿Llamaste a la policía por una pelea entre 2 niñas?
Mariana intervino inmediatamente
—Sofía empujó a Camila porque no quiso prestarle una muñeca
—¡No era una muñeca!
La voz de Sofía salió quebrada desde el sofá
Todos nos volvimos hacia ella
Tenía los ojos hinchados
—Era el conejito que papá me mandó en mi cumpleaños
Mi exesposo casi nunca veía a Sofía, pero aquel peluche se había convertido en uno de sus tesoros
Sofía se aferró a mi cintura cuando me acerqué
—Abuelita dijo que los policías me iban a meter en un cuarto oscuro y que tú ya no ibas a querer ser mi mamá