Capítulo 2: La llamada que destapó la traición
El señor Okafor dejó el teléfono frente a mí. Sus ojos reflejaban preocupación, pero yo tenía muy claro lo que iba a hacer.
Marqué el número de mi hija, Margaret.
Contestó al segundo tono.
—¡Mamá! ¿Qué sucede? Estoy en medio de una reunión.
Respiré profundamente.
—Cariño, necesito preguntarte algo. ¿Has visto mi abrigo verde de invierno?
Hubo un silencio breve.
—¿Qué abrigo, mamá?
—El de lana, con cuello de piel. El que desapareció de mi armario después de Pascua.
—Ah, ese… Creo que lo vi por aquí. ¿Por qué?
Miré al señor Okafor y activé el altavoz.
—Porque una mujer acaba de retirar 61 000 dólares de mi cuenta usando mi identificación, mi PIN y ese mismo abrigo.
El silencio al otro lado fue absoluto.
Después escuché un ruido, como si Margaret hubiera dejado caer algo.