Chapter 2: EL MARIDO QUE NADIE ESPERABA

—Iré —dije.

—Hay otra cosa —añadió Inés—. Dentro de la caja no está Elena. No les vendo una hija recuperada en una tarde. Hay papeles y hay un objeto de niña. Y hay una nota. Léanla delante de un testigo. Richard me hizo prometer que la nota no se quedara en un cajón de los Hart.

Colgó.

Victoria se cubrió la cara. Alexander guardó el teléfono. Yo miré la puerta. Del otro lado seguía la música, absurda, como si la boda pudiera continuar después de haberse quedado sin suelo.

Alguien golpeó. El hombre de seguridad entreabrió.

—Señor, la señorita Sophie pide pasar. Viene sola. El señor Hart está en la terraza hablando con el señor Nathan. Ha pedido el coche.

—Que entre —dije.

Sophie traía el rímel corrido y los zapatos en la mano. Se detuvo al ver la carta sobre la mesa. Leyó mi nombre al revés, desde su lado, y se le aflojó la boca.

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