TODOS SE BURLARON DE MÍ POR LLEVAR A MI ABUELA DE LA LIMPIEZA AL BAILE DE GRADUACIÓN, PERO CUANDO REVELÉ SU SECRETO FRENTE A TODOS, HASTA EL DIRECTOR TERMINÓ LLORANDO

Algunos se burlaron de ella por hacerlo.

Pero gracias a ese trabajo pude comer, estudiar, crecer y construir un futuro.

Y gracias a su ejemplo aprendí a respetar a quienes realizan trabajos que otros consideran pequeños.

Porque no existen trabajos honestos que hagan pequeña a una persona.

Lo que hace pequeña a una persona es creer que puede humillar a los demás por ganarse la vida dignamente.

Hoy, cuando alguien me pregunta quién fue la persona más importante durante mi educación, no menciono a un profesor famoso ni a un empresario exitoso.

Hablo de una mujer de cabello plateado que llegaba a casa con olor a jabón y las manos cansadas.

Una mujer que preparaba hotcakes los sábados.

Que me leía cuentos aunque estuviera agotada.

Que nunca dejó de aplaudirme.

Y que una noche quiso marcharse de mi baile de graduación porque creyó que me estaba avergonzando.

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