Mi corazón comenzó a latir más deprisa.
—¿Qué se escucha?
Hubo una pausa.
—A su padre discutiendo con Charles Rowan.
—¿Sobre qué?
—Sobre la administración de la solución experimental y las consecuencias para su visión.
Cerré los ojos.
—¿Puedo escucharla?
—Sí. Pero hay algo más.
—¿Qué?
El Dr. Harris respiró profundamente.
—En la grabación, su padre menciona que usted había encontrado los documentos del proyecto antes del accidente.
Sentí un escalofrío.
—¿Y qué dice?
—Dice que usted había descubierto que otros niños estaban siendo utilizados en las pruebas.
Me quedé sin palabras.
Durante veinte años había creído que mi historia había comenzado con una caída.
Pero quizá todo había comenzado mucho antes.
Quizá aquella tarde yo no había sido simplemente una niña que tuvo un accidente.
Había sido una niña que había descubierto algo que los adultos estaban desesperados por ocultar.