—Encontramos algo.
Me levanté inmediatamente.
—¿Qué?
Colocó varios documentos sobre la mesa.
—El accidente ocurrió cerca de una propiedad que pertenecía a nuestra familia. Según el informe original, tú estabas con mi tío aquella noche.
—¿Y qué pasó?
—Él declaró que te había perdido de vista durante unos minutos. Después dijo que te habían encontrado unos desconocidos.
—¿Por qué estaba contigo?
Alexander apretó la mandíbula.
—Porque mi padre había muerto unos meses antes. Mi tío se había convertido en el administrador de una parte importante de nuestros bienes. Yo era demasiado joven para entenderlo, pero él quería controlar todo.
—¿Crees que me hizo algo?
Alexander permaneció en silencio.
—Creo que sabe mucho más de lo que ha contado.
En ese momento, uno de sus hombres entró en la biblioteca.
—Señor, su tío ha llegado.
Alexander levantó la mirada.