—¿De dónde sacaron esto?
Lo miré.
—¿Importa?
Comenzó a respirar agitadamente.
—Sophie, puedo explicarlo.
Asentí.
—Entonces empieza por los cuarenta y cinco mil dólares que transferiste a Northbridge.
Andrew bajó la mirada.
—Era una inversión.
—¿En la empresa de Vanessa?
Se quedó inmóvil.
Le mostré una fotografía del restaurante.
Su rostro palideció.
—Sophie…
—Te vi.
Guardó silencio.
—Te vi besarla mientras me escribías que estabas atrapado en el trabajo.
Andrew se cubrió el rostro.
—Dios mío.
Sentí que las lágrimas comenzaban a caer.
—Era nuestro aniversario.
Él comenzó a llorar.
—Cometí un error.
Negué lentamente.
—No fue un error de una noche.
Le mostré las fechas.
Los hoteles.
Los viajes.
Las transferencias.
—Fueron meses de decisiones.
Andrew permaneció en silencio.
Después levantó la mirada.
—Vanessa me presionaba.
Lo observé incrédula.
—¿Para que la besaras?
No respondió.
—¿Para que utilizaras nuestro dinero?