Se preguntó cómo había sido el embarazo.
Naomi había dado a luz prematuramente.
Y no a un solo bebé, sino a dos.
Preston intentó imaginarla atravesando aquella experiencia sin él.
Recordó sus discusiones.
Recordó las palabras con las que la había expulsado de su vida.
Y sintió vergüenza al reconocer que, incluso si aquellos niños eran suyos, Naomi tenía motivos de sobra para haber querido mantenerlo lejos.
Una persona puede disponer de millones de dólares y aun así haber sido profundamente irresponsable con alguien que confiaba en ella.
Preston empezaba a comprenderlo.
Pero la mañana todavía reservaba algo más.
Mientras revisaba la información recibida, llegó otro mensaje de Martin.
El abogado había encontrado documentos del antiguo despacho encargado del divorcio.
La información era breve.
Pero sus implicaciones resultaban enormes.
Naomi había intentado ponerse en contacto con Preston mientras estaba embarazada.