No insistió.
Preston terminó la llamada y permaneció sentado delante de su escritorio.
Sabía que una investigación podía proporcionarle información, pero también entendía que ningún documento resolvería por sí solo lo que estaba sintiendo.
Si Naomi había tenido hijos con otra persona, debería aceptar la realidad.
Si los niños eran suyos, tendría que afrontar una pregunta mucho más difícil.
¿Por qué habían crecido sin él?
Y si Naomi había intentado comunicarse, ¿cómo había sido posible que jamás se enterara?
A la mañana siguiente recibió noticias de Martin.
Su abogado había localizado información sobre los hijos de Naomi.
Eran gemelos.
Se llamaban Theo y Eli Vance.
Y habían nacido prematuramente siete meses después de la finalización del matrimonio.
Preston leyó aquellos datos más de una vez.