Cuando terminó, Tyler apareció en la puerta lateral. Daniel lo había citado. Varios padres se pusieron de pie. Yo levanté una mano, no para defenderlo, para pedir que lo escucharan una vez.
Tyler no traía el uniforme.
—Me suspendieron con razón —dijo—. Y voy a declarar en la federación que Marcus Hale me pidió informes sobre Khloe Thompson. Que me colocó aquí a través de Adrian. Que yo convertí esos informes en crueldad porque me convenía el miedo de los alumnos. No voy a pedir que me devuelvan la sala. Voy a pedir que los niños no paguen mi empleo.
Un padre gritó que llegaba tarde. Tyler agachó la cabeza y no discutió. Daniel dejó constancia por escrito, leída en voz alta, de que la declaración quedaba firmada esa noche. Adrian añadió la suya: el hospital, el silencio, el sobre de hace seis meses. Yo añadí la mía: la rodilla, la mentira, la reja del colegio, el mensaje del teléfono.