Uno de los vocales se enderezó. Navarro no me interrumpió.
Conté la reja del colegio, la mujer del logo falso, la frase de Tyler en la oficina, los dos años de vigilancia. No describí cómo se altera un documento. Describí lo que había en mis manos: una evaluación que pedía aplazar y otra que autorizaba, el nombre de Pavel Renner en la segunda, mi firma ausente donde debía estar mi consentimiento.
Adrian tomó la palabra cuando Navarro se la dio.
—Yo fui el entrenador principal. Le dije a Victoria que estaba autorizada. Me basé en la hoja que Hale hizo llegar al túnel. Vi la hoja verdadera después, en el hospital. Hale me mostró el cambio y me amenazó con destruir la licencia de la academia Kim y con presentar a Victoria como imprudente si yo hablaba. Callé trece años. Ese silencio es mío. La orden no.