Tyler señaló el informe con la barbilla, sin tocarlo.
—La evaluación que te dejaron firmar no es la que llegó a la mesa de oficiales. Hale tenía un médico en el circuito, el doctor Pavel Renner. Renner cambió el papel. Donde decía que no debías combatir con la rodilla inflamada, puso que estabas apta. Adrian lo descubrió después, cuando ya estabas en el hospital. No antes. Esa es la parte que él esconde: no te mandó lesionada a propósito. Se enteró tarde y calló trece años porque Hale le dijo que, si hablaba, la academia de Kim perdía la licencia y tú perdías lo único que te quedaba, que era desaparecer en paz.
Daniel se cubrió la boca.
—¿Usaron mi nombre para callarlo?
—Usaron todo —dijo Tyler—. Hale colecciona deudas. La mía era el empleo. La de Adrian era la vergüenza. La de usted, maestro, ni siquiera la conocía.