PARTE 2: LA ÚLTIMA MENTIRA

No intenté localizar a Claire.

Había comprendido que respetar su decisión era lo único decente que podía hacer.

Pero necesitaba descubrir qué había ocurrido dentro de mi empresa.

Tres días después, Richard me llamó.

—Daniel, encontramos transferencias sospechosas.

—¿Cuánto?

—Cuarenta y ocho millones de dólares.

Me quedé sin respiración.

—Eso es imposible.

—Las operaciones están relacionadas con empresas vinculadas a Alexander. Algunas autorizaciones parecen haber utilizado tus credenciales.

Me llevé una mano a la frente.

—¿Madison?

—Todavía no podemos determinar quién tuvo acceso. Necesitamos preservar las pruebas.

Colgué lentamente.

Durante años había creído que podía controlar cualquier situación.

Pero mientras me ocupaba de mi aventura, alguien había estado aprovechándose de mi descuido.

Y Claire lo había descubierto antes que yo.

Una semana después recibí una llamada inesperada.

Era Patricia Holloway.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *