En el reverso había escrito:
«Los compañeros nunca abandonan a los suyos».
—Quiero que te quedes con ella —dijo.
Intenté rechazarla.
—Es un recuerdo importante para usted.
—Precisamente por eso quiero dártela.
Miró a Max.
—Tu perro me recordó que todavía existen seres que se acercan a uno sin preguntar cuánto dinero tiene, qué trabajo hizo o por qué está solo.
Me quedé mirando la fotografía.
No supe qué decir.
8. El día que Walter volvió a caminar
Pasaron tres meses.
La rehabilitación fue lenta.
Hubo días difíciles, molestias y momentos en los que Walter quiso abandonar.
Pero Mariana estuvo a su lado.
También recibió visitas de Ramón y Teresa, las otras personas que habían presentado sus denuncias.
Entre todos comenzaron a apoyarse.
La investigación sobre la asociación continuaba por los cauces legales.
Mientras tanto, la fundación consiguió proporcionarle a Walter una prótesis adaptada a sus necesidades.