Finalmente pidió un ultrasonido.
La técnica que realizó el estudio comenzó trabajando con normalidad.
Movió el aparato sobre mi abdomen.
Observó la pantalla.
Volvió a pasar el transductor por el mismo sitio.
Después tomó varias imágenes.
Y dejó de hablar.
Yo miré a Daniel.
Él estaba sentado junto a la pared.
También había notado el cambio.
—¿Está viendo algo malo? —pregunté.
La técnica respiró profundamente.
—Voy a pedirle a la doctora que revise estas imágenes.
Salió de la habitación.
Tardó varios minutos en regresar.
Cuando volvió, estaba acompañada por otra médica.
La doctora Cárdenas observó la pantalla.
Después se acercó a mí.
—Señora Elena, encontramos una masa grande llena de líquido dentro de su abdomen.
Sentí que la garganta se me cerraba.
—¿Qué tan grande?
—Necesitamos una tomografía para medirla con precisión.
—¿Es cáncer?