—No.
Su voz cambió.
—Entonces tendrás problemas.
—Ya los tengo, Marcus.
Colgué.
Patricia me aconsejó no reunirme con él sin protección y entregar cualquier nueva comunicación a los investigadores.
Pero Marcus no esperó.
Aquella misma noche, intentó acceder a la mansión utilizando una credencial antigua.
La seguridad detectó la entrada y bloqueó el acceso.
Dominic avisó inmediatamente a las autoridades.
Marcus huyó antes de que llegaran.
Sin embargo, dejó algo atrás.
Un teléfono.
Los investigadores consiguieron recuperar mensajes que lo relacionaban con las empresas utilizadas para desviar dinero y con personas vinculadas a la preparación del atentado.
También encontraron conversaciones que demostraban que había ordenado vigilar a Emma.
¿Por qué?
La respuesta apareció al día siguiente.
El secreto que Emma nunca me había contado
Emma estaba preparando el desayuno de Noah cuando le pedí que viniera a mi despacho.