Mauricio inicialmente se negó.
Después Ricardo le prometió una parte del dinero que consiguieran.
El primer plan consistía en crear documentos que mostraran que Sofía necesitaba tratamientos costosos.
Reclutaron a Verónica porque tenía cierta experiencia en el ámbito médico y estaba dispuesta a participar en consultas privadas fuera de una institución legítima.
Según Mauricio, Ricardo proporcionó documentos que supuestamente provenían de un médico.
Intentaron provocar episodios que pudieran presentarse como síntomas de una enfermedad grave.
Pero cuando Sofía comenzó a tener dificultades para despertar, Mauricio entró en pánico.
Ricardo insistió en continuar.
Los investigadores consideraban que algunos moretones eran compatibles con una manipulación descuidada de la niña mientras se encontraba bajo los efectos de sustancias.
Verónica terminó admitiendo que había reconocido la falta de autorización médica adecuada y, aun así, continuó participando.