Después de salir de la cárcel, no tenía adónde ir. Entonces, una mujer mayor me contrató. Me preguntó: «¿Por qué estuviste en la cárcel?». Y luego…

Yo sabía quién era.

Y eso bastaba.

FIN. ❤️

Porque a veces la justicia llega tarde, la familia puede convertirse en una herida y una desconocida puede terminar siendo el ángel que te devuelve la vida. Pero nunca es demasiado tarde para empezar de nuevo.

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