Recordaba que Walter se había negado a hablar de él durante años.
Siempre había pensado que se trataba de una discusión por dinero.
Quizá había sido algo mucho peor.
Abrí la carpeta azul.
La primera hoja era una copia de una escritura de propiedad.
La segunda era un contrato financiero.
La tercera contenía una lista de transferencias bancarias, fechadas a lo largo de varios años.
Y, en todas ellas, aparecía el mismo nombre.
Beatrice Whitmore.
Sentí que las manos me empezaban a temblar.
—¿Qué significa esto? —pregunté.
El señor Bennett se inclinó sobre los documentos.
—Por lo que veo, son registros relacionados con una sociedad inmobiliaria que perteneció a la familia de Walter. Pero necesitamos que un especialista revise los documentos para determinar exactamente qué derechos se conservaron y cuáles se transfirieron.
—¿Beatrice recibió dinero?
—Los registros parecen mostrar varias operaciones. No puedo sacar conclusiones definitivas sin revisar el expediente completo.