Un ajuste de cuentas a medianoche sobre el Atlántico: cómo la inquebrantable serenidad de un pasajero de catorce años en primera clase dejó al descubierto una insidiosa red interna, desmanteló una operación de espionaje corporativo, redefinió la integridad en la aviación moderna y demostró que la dignidad inalterable y la justicia siempre prevalecen sobre la arrogancia y la codicia oculta.

Y aquel día, en el asiento 2A del vuelo 212, una chica de catorce años le dio a un hombre de negocios una lección que probablemente recordaría durante el resto de su vida.

FIN.

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