Y aquel día, en el asiento 2A del vuelo 212, una chica de catorce años le dio a un hombre de negocios una lección que probablemente recordaría durante el resto de su vida.
FIN.
Y aquel día, en el asiento 2A del vuelo 212, una chica de catorce años le dio a un hombre de negocios una lección que probablemente recordaría durante el resto de su vida.
FIN.