PARTE 2: CUATRO SEMANAS DESPUÉS, EL BANCO TOCÓ A LA PUERTA… Y VALERIA LES REVELÓ LA VERDAD

Ni siquiera una pregunta sobre si había encontrado un lugar seguro.

Lo primero que querían saber era por qué había dejado de llegar el dinero.

—Estoy revisando mi situación financiera, papá.

—¡No puedes dejar de pagar de un día para otro!

—¿Por qué no?

—¡Porque esta es tu casa!

Valeria respiró despacio.

—No, papá. Esa es la casa de ustedes. Yo vivía ahí.

—¡No empieces con tus tonterías!

—Tú y mamá me dijeron que me fuera. Me fui.

—¡Una cosa es discutir y otra abandonar tus responsabilidades!

Valeria soltó una pequeña risa sin humor.

—Curioso. Cuando yo pedía que respetaran mis responsabilidades laborales, me dijeron que era egoísta. Pero ahora que ustedes tienen una responsabilidad financiera, de pronto sí importa cumplirla.

Héctor se quedó callado.

Después bajó la voz.

—Tu madre no está bien. Está muy nerviosa. No hagas esto más difícil.

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