—¿Y se la entregaste?
Asintió lentamente.
—Sí.
Sentí que el pecho me dolía.
—Daniel, pudiste haberme preguntado.
Mi hermano comenzó a llorar.
—Lo sé.
—Pudiste haber confiado en mí.
Bajó la mirada.
—Lo sé.
Durante varios segundos permanecimos en silencio.
Finalmente pregunté:
—¿Qué hay en esa carpeta?
Daniel levantó lentamente la cabeza.
—Algo que encontré cuando comenzaron a revisar mi expediente.
Me entregó los documentos.
En la primera página aparecía una fotografía.
Era una imagen antigua de nuestro padre.
Estaba junto a William Mercer.
Y ambos sostenían una carpeta con el emblema de Fort Blackridge.
Sentí un escalofrío.
—¿Qué significa esto?
Daniel respiró profundamente.
—Papá trabajó en una revisión de contratos de aquella instalación antes de morir.
Me quedé completamente inmóvil.
—Nunca nos lo contó.
Mi hermano negó lentamente.
—Porque había descubierto irregularidades.
Sentí que el corazón comenzaba a latir violentamente.