PARTE 2: DESPERTÉ DEL COMA Y DESCUBRÍ QUE MIS PROPIOS PADRES QUERÍAN SILENCIARME… PERO MI TELÉFONO GUARDABA UN SECRETO QUE PODÍA DESTRUIRLOS

Pero entonces mi padre le acarició la cara y la besó otra vez.

Saqué el teléfono.

Empecé a grabar.

No sabía qué haría con el vídeo. Solo quería tener pruebas antes de enfrentarme a él.

La mujer se bajó del coche y entró en un motel cercano. Mi padre la siguió unos segundos después.

Grabé la matrícula del vehículo, la entrada del establecimiento y sus rostros.

Después envié una copia a un correo electrónico que utilizaba para guardar documentos importantes.

O al menos eso creía.

Porque cuando intenté recordar el resto de aquella noche, mi memoria se interrumpía bruscamente.

—Creo que envié la grabación a alguien —dije finalmente—. Pero no sé si llegó a salir de mi teléfono.

Cole asintió.

—Nuestro equipo forense está trabajando para recuperar los datos. El teléfono está dañado, pero eso no significa que todo se haya perdido.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *