El silencio se volvió insoportable.
Michael sacó otro documento.
—Y hay algo más. Los abogados que revisaron la operación encontraron indicios de que ocultaste bienes durante el divorcio. Rebecca ya tiene copias para solicitar una revisión judicial.
Me llevé una mano a la boca.
Durante años había creído que Daniel me había dejado sin nada porque yo no merecía más.
Ahora descubría que había construido su nueva vida sobre mentiras.
—¿Por qué hiciste todo esto? —le pregunté a Michael.
Su expresión se suavizó.
—Porque te vi trabajar hasta tarde para pagar las clases de tus hijas. Te vi llegar agotada a la oficina y seguir sonriendo. Y sabía que merecías conocer la verdad.
Daniel soltó una carcajada nerviosa.
—¿Y tú quién demonios eres para meterte en mi vida?
Michael sacó una tarjeta de su bolsillo.