Detrás aparecía una fecha.
La noche anterior a nuestra última misión.
Sentí que el corazón se me encogía.
Debajo había una frase escrita a mano.
MICHAEL NO MURIÓ POR UN ERROR.
Mis manos comenzaron a temblar.
Di vuelta a la fotografía.
Había otra frase.
Y TU HIJO ESTÁ MÁS CERCA DE LA VERDAD DE LO QUE IMAGINAS.
Entré inmediatamente.
—¡Evan!
Mi hijo apareció desde la cocina.
—¿Qué pasa, papá?
Lo abracé con fuerza.
—¿Alguien te ha hablado sobre mi pasado?
Evan frunció el ceño.
—¿Qué quieres decir?
—¿Blake te preguntó algo sobre mí?
Mi hijo permaneció callado.
Después asintió lentamente.
Sentí que el corazón se me detenía.
—¿Qué te preguntó?
Evan bajó la mirada.
—Me preguntó si todavía guardabas una caja negra.
La sangre se me heló.
—¿Qué caja?
Mi hijo respiró profundamente.
—Dijo que era una caja que habías traído del ejército.