PARTE 2: La anciana sin hogar tenía la marca de nacimiento de mi hermana desaparecida… y mi marido sabía algo que podía destruir nuestras vidas

El investigador revisó varios cajones hasta encontrar una pequeña caja metálica escondida detrás de un archivador.

Estaba cerrada con llave.

Alejandro reconoció inmediatamente el objeto.

—La caja de seguridad de mi padre.

Dentro había un reloj, varios documentos financieros y un sobre amarillento.

En el exterior aparecía escrito un nombre.

Lucía.

Sentí que las piernas me fallaban.

Alejandro abrió el sobre con cuidado.

Había una carta.

La letra pertenecía a su padre.

La leímos juntos.

«Roberto:

Lo que ocurrió aquella noche nunca debió suceder. La niña no tenía que resultar herida. Acepté ayudarte porque me dijiste que se trataba de un asunto familiar y que sus padres no debían intervenir.

Pero ahora sé que me mentiste.

He pagado por el tratamiento y por los traslados, pero no puedo seguir ocultando esto. La muchacha debe regresar con su familia.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *