«El traidor duerme bajo tu techo».
Mi corazón comenzó a golpear violentamente.
A las seis y cuarto, Marcus regresó.
Traía una tableta y una carpeta.
—Jefe, encontramos algo.
Colocó varios registros sobre mi escritorio.
—Las modificaciones comenzaron once meses atrás. La cuenta utilizada pertenecía originalmente a Daniel Hayes.
Apreté los dientes.
—Daniel llevaba muerto más de un año.
—Exactamente.
Marcus pasó a la siguiente página.
—Alguien reactivó sus credenciales después de su muerte.
—¿Quién tenía autorización?
Marcus dudó.
—Solamente tres personas.
—Nombres.
—Usted, yo y su hermano menor, Lorenzo.
El silencio cayó como una losa.
Lorenzo Moretti.
Mi hermano.
Mi mano derecha durante los últimos quince años.
El hombre que había llorado junto a mí durante el funeral de nuestro padre.
El mismo que me había entregado las pruebas contra Daniel.
—¿Estás diciendo que Lorenzo manipuló las cámaras?