Colocó varios documentos sobre la mesa.
—Durante el matrimonio, la señora Montenegro mantuvo separados sus bienes propios y los recursos de las sociedades de las que es accionista. Presentamos la documentación correspondiente para evitar que se confundan sus activos personales con los bienes que pudieran pertenecer a la sociedad conyugal, según la legislación aplicable y el régimen matrimonial.
El abogado de Alejandro comenzó a revisar los documentos con rapidez.
Después levantó la cabeza.
—Su señoría, necesitamos tiempo para estudiar esta información.
—Podrá solicitar las medidas procesales que correspondan —respondió la jueza—. No obstante, estos documentos no convierten automáticamente todos los bienes de la señora Montenegro en materia del divorcio. La titularidad, el régimen matrimonial y cualquier derecho que corresponda a las partes deberán analizarse por separado.
Mi suegra golpeó la mesa.
—¡Esto es una trampa\! ¡Mi nuera se casó con mi hijo para entrar en nuestra familia y ahora quiere quitarnos todo\!