4. La carta que Robert había escrito
Dos días después, Ellen visitó a Daniel.
Llevaba un sobre amarillento.
—Encontré esto debajo de unas fotografías cuando ayudé a ordenar la sala —explicó—. Creo que tu padre lo escribió hace meses, pero nunca lo envió.
Daniel abrió el sobre.
Dentro había una carta dirigida a él.
La letra era irregular, como si Robert hubiera tenido dificultades para escribir.
Mi querido Daniel:
No sé cómo pedirte perdón por lo que me he convertido.
Cuando murió tu madre, pensé que el dolor acabaría algún día. Después pasaron los meses y descubrí que cada mañana me costaba más levantarme. Dejé de trabajar, dejé de ver a mis amigos y empecé a esconderme de la vida.
Sé que te he obligado a crecer demasiado rápido. Sé que te avergüenzas de mí y que a veces tienes miedo de que alguien entre en esta casa.