—Has hecho muy bien en pedir ayuda. Ahora puedes descansar.
Cuando salió de la habitación, pidió que un especialista en protección infantil acompañara las entrevistas posteriores. Había demasiadas preguntas y una niña de ocho años no debía cargar sola con el peso de responderlas.
La primera pista
Aquella misma tarde, el laboratorio recibió los recipientes recuperados de la casa.
Los investigadores fotografiaron los envases, documentaron dónde habían sido encontrados y comenzaron los análisis. También solicitaron información sobre los medicamentos que pudiera haber en la vivienda.
Daniel regresó a la comisaría y revisó los datos del domicilio.
El padre de Emily se llamaba Mark Collins. Tenía treinta y ocho años y trabajaba para una empresa de mantenimiento industrial. Su supuesto amigo era un hombre llamado Peter Lawson, que había visitado la vivienda con frecuencia durante los últimos meses.