Me costaba respirar.
—¿Y qué pasó con el bebé?
Emily apretó la carta contra su pecho.
—Perdí al bebé a los pocos meses. Fue una época terrible. Cuando finalmente pude seguir adelante, conocí a otra persona. Intenté construir una vida nueva y guardé todo aquello en el pasado.
Se hizo un silencio largo.
Yo había imaginado muchas cosas durante aquella noche de insomnio. Una aventura secreta, una traición durante mi matrimonio, incluso una mentira relacionada con la muerte de Daniel.
Pero aquello era algo completamente distinto.
—¿Cuándo volviste a ver a Daniel? —pregunté.
—Cuando tú nos presentaste.
Recordé aquel día como si hubiera ocurrido la semana anterior. Yo tenía poco más de veinte años y estaba emocionada por presentar a mi nueva amiga al hombre del que me había enamorado.
Emily se había quedado inmóvil al verlo.
En aquel momento pensé que simplemente le parecía atractivo.