Samuel la recibió personalmente.
Revisaron el boleto, los requisitos para reclamar el premio y las posibles consecuencias fiscales.
Después Abigail le mostró los mensajes de Naomi.
El abogado frunció el ceño.
—¿Conoces a esta mujer?
—No.
—Entonces debemos verificar quién es antes de confiar en ella.
Abigail asintió.
Samuel continuó:
—Y necesito hacerte una pregunta. ¿Tu hijo tiene acceso a tus cuentas bancarias?
Abigail bajó la mirada.
—Tiene una tarjeta adicional para emergencias.
—¿Algún poder legal?
—Firmé unos documentos cuando empezó a enfermarse. Spencer dijo que eran necesarios para gestionar sus tratamientos.
Samuel se quedó inmóvil.
—¿Conservas copias?
Abigail abrió su bolso.
—Encontré esto anoche.
Era una carpeta que Spencer había dejado en su casa dos semanas atrás.
Samuel comenzó a revisar las páginas.
Su expresión se volvió cada vez más seria.
—Abigail, esto no es una simple autorización médica.