PARTE 2 — LA DUEÑA DEL IMPERIO

Había participado en una operación relacionada con los intereses económicos de Julián.

Mi teléfono vibró.

Era un mensaje de un número desconocido.

Contenía una fotografía antigua.

Mi padre aparecía sentado en su despacho.

A su lado estaban Julián y Victoria.

La fecha era anterior al día en que Julián y yo supuestamente nos conocimos.

Debajo había una sola frase:

«Clara, tu matrimonio nunca fue una coincidencia».

Miré la fotografía durante largo rato.

Había creído que aquella gala sería el momento en que mi esposo descubriría quién era yo.

Pero ahora empezaba a sospechar algo mucho más doloroso.

Quizá Julián siempre había sabido que yo era la heredera de Sterling Investment Group.

Y quizá los ocho años de matrimonio que yo había considerado una historia de amor habían comenzado con un plan que alguien preparó mucho antes de que él me pidiera matrimonio.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *