Nos condujo a su consultorio.
Explicó que Lucía necesitaba una reparación cardíaca compleja. El equipo médico estaba preparado y había revisado los riesgos y beneficios.
Sin embargo, el conflicto legal había complicado la situación administrativa.
Ian mostró los documentos que acreditaban su tutela.
La doctora aclaró que el hospital trabajaría con su departamento jurídico para determinar las autorizaciones correspondientes y evitar retrasos innecesarios.
Entonces su teléfono sonó.
Era el abogado de Ian.
Activó el altavoz.
—Tenemos novedades. Rodrigo Ferrer acaba de presentar una solicitud judicial, pero también encontramos algo importante.
—¿Qué cosa? —preguntó Ian.
—Un correo electrónico que Camila envió seis años atrás. Rodrigo respondió expresamente que no quería ninguna responsabilidad sobre la niña.
Ian cerró los ojos.
—¿Eso nos ayuda?
—Es una prueba relevante. Además, tenemos registros de tus cuidados, gastos médicos y tutela. Vamos a presentar todo ante el juez.