—Yo estaba en un hospital, intentando que nuestros hijos nacieran sanos.
Sophie dio un paso adelante.
—Señor Sullivan, ¿usted realmente no sabía que existíamos?
Ethan se arrodilló lentamente frente a ella.
Sus ojos estaban húmedos.
—No, pequeña.
Sophie lo observó con seriedad.
—Entonces alguien nos robó diez años.
Aquellas palabras hicieron que Ethan bajara la cabeza.
Noah sacó una pequeña fotografía de su bolsillo.
Era una imagen de los gemelos cuando tenían tres años.
—Mamá nos contó que trabajabas mucho —dijo—. Pero también nos enseñó que trabajar no significa olvidarse de las personas.
Ethan tomó la fotografía con manos temblorosas.
—Se parecen tanto a mí…
Noah se ajustó las gafas.
—Eso no demuestra legalmente la paternidad. Pero Lucas dice que podemos hacer una prueba adecuada.
Por primera vez, Ethan soltó una risa nerviosa entre lágrimas.
Margaret intentó acercarse.