—¿Cómo que la abuela abrió la carta, cariño?
Renata escondió el rostro contra mi cuello.
—La vi ayer, papá. Entró en tu estudio con el abuelo. Después escuché que discutían.
Miré lentamente a mis padres.
Mi madre había dejado el vaso sobre la mesa.
Mi padre permanecía inmóvil junto a la puerta.
—Mauricio —comenzó Carmen—, hay cosas que es mejor dejar en el pasado.
Apreté a Renata contra mi pecho.
—Entonces será mejor que empieces a explicarlas.
Mi padre avanzó un paso.
—No conviertas la Navidad en un interrogatorio.
Lo miré directamente.
—Acabas de decirle a mi hija que no pertenece a esta familia. La Navidad terminó en ese momento.
Entré en el estudio y cerré la puerta.
Renata se sentó sobre mis rodillas mientras abría el sobre.
Dentro había una carta del bufete Harrison & Cole.
Las primeras líneas hicieron que mi corazón comenzara a latir violentamente.