Mi amor desapareció en Vietnam hace 55 años… y el capitán del avión conocía su secreto
El hombre que salió de la cabina tenía unos cincuenta años. Llevaba el uniforme de capitán y sostenía un sobre amarillento entre las manos.
Tenía los ojos de Thomas.
No el mismo color, exactamente, sino aquella forma de mirar que yo había memorizado cuando tenía veintiún años. Una mirada que parecía pedir perdón incluso antes de pronunciar una palabra.
Me agarré con más fuerza al reposabrazos.
—¿Quién es usted? —pregunté.
El hombre tragó saliva. Sus ojos se llenaron de lágrimas.
Y entonces pronunció las dos frases que hicieron que el mundo se detuviera.
—Mi nombre es David Mitchell. Soy el hijo de Thomas.
No pude respirar.
Él bajó la mirada hacia el sobre.
—Y mi padre lleva cincuenta y cinco años intentando encontrarla.