Mis manos comenzaron a temblar.
Era exactamente lo que estaba ocurriéndome.
—Las empresas han cambiado —explicó Adrián—. También los responsables administrativos. Pero algunas personas y ciertos procedimientos permanecen.
—¿Cree que Vidal sigue haciendo lo mismo?
—Creo que alguien está introduciendo material en el hospital mediante compras manipuladas y usando firmas ajenas para justificarlo.
—¿Y Gabriel Fuentes?
Adrián guardó silencio un momento.
—Su muerte nos obligó a acelerar la investigación.
Lo observé.
—No me respondió a una pregunta.
—¿Cuál?
—¿Por qué eligió humillarme en vez de hablar conmigo?
Por primera vez pareció incómodo.
—Cuando acepté el cargo, su nombre aparecía en casi todos los documentos sospechosos. No sabía si usted era responsable o si alguien estaba intentando culparla. Necesitaba apartarla de la cadena de autorizaciones sin alertar a las otras personas implicadas.
—Podría haberme citado confidencialmente.
—Debería haberlo hecho antes de anunciar el traslado.