La Niña Tocó La Nuca Del Mafioso Y Su Consejero Perdió La Calma-aurelle

Anna habló en voz baja.

Su intención no era castigar a Sophie.

Quería impedir que pronunciara algo que pudiera despertar al hombre dormido.

Sabía que Dante había sufrido dolores terribles.

También sabía que reaccionaba mal cuando alguien tocaba aquella parte de su cuerpo.

No quería que su hija fuera la causa de un nuevo episodio.

Y mucho menos quería tener que explicarle por qué una niña de cinco años había estado examinando una herida que nadie debía tocar.

Se volvió hacia la puerta.

Pensó que quizás podría salir de la biblioteca sin que ocurriera nada más.

Sophie seguía mirando por encima de su hombro.

Parecía confundida.

Todavía no comprendía por qué su madre se negaba a observar lo que había descubierto.

Para ella, la respuesta era sencilla.

Había algo extraño en el cuello de aquel hombre.

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