PARTE 2: EL SECRETO DEL SILENCIO

Durante treinta y siete años había imaginado cómo sonaría la música.

La realidad era mucho más hermosa.


Al terminar el concierto, Lily tomó mi mano.

—¿Le gustó?

Me arrodillé frente a ella.

—Fue uno de los momentos más felices de mi vida.

Sonrió.

—Entonces tenemos que venir otra vez.

Reí.

—Te lo prometo.

Emily nos observaba emocionada.

Miré a la niña que había cambiado mi mundo.

Nunca sabría cuánto de mi pasado podría recuperar.

No volvería a escuchar la voz de mi madre.

Ni las palabras que mi padre había pronunciado cuando yo era pequeño.

Pero podía escuchar a Lily reír.

Podía escuchar la lluvia.

La música.

Y mi propia voz diciendo palabras que durante años solo habían existido dentro de mi mente.


Aquella noche regresé a mi mansión.

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