La documentación recuperada apuntaba a una estructura de sociedades utilizadas para ocultar movimientos financieros y a posibles delitos cometidos durante varios años. Las autoridades tuvieron que separar las distintas líneas de investigación, verificar cada transacción y determinar quién había participado realmente.
Mi mentor fue detenido después de que los indicios reunidos permitieran solicitar las medidas judiciales correspondientes.
Durante su interrogatorio, negó haber participado en la falsificación de documentos o en el maltrato de mi padre.
Pero los mensajes, las grabaciones y los registros financieros comenzaron a cerrar las salidas que había dejado abiertas.
Claudia también tuvo que responder por su participación. Su colaboración posterior no borraba automáticamente sus posibles responsabilidades.
Y el abogado descubrió que su mejor estrategia ya no consistía en guardar silencio para proteger a otros, sino en explicar qué sabía y qué había hecho.