PARTE 2: EL HOMBRE QUE MI FAMILIA ENTERRÓ EN VIDA Y EL SECRETO DE LOS 32 MILLONES

No quería creerlo.

Pero tampoco podía seguir ignorando las coincidencias.

Esa tarde recibí una llamada de Camila.

—Mateo, ¿dónde estás? Adrián dice que no has firmado los documentos.

—He estado ocupado.

—No deberías seguir esperando. Lucía está aprovechándose de ti.

Apreté el teléfono.

—Camila, ¿cuándo fue la última vez que viste a papá?

Hubo un silencio.

—¿Qué clase de pregunta es esa?

—Una sencilla.

Su voz se volvió fría.

—Nuestro padre nos abandonó hace veintidós años.

—Eso no responde a mi pregunta.

Escuché cómo respiraba.

Después dijo:

—No sé qué te ha contado Lucía, pero estás cometiendo un error.

Y colgó.

Aquella noche fui a casa de mi madre.

Me recibió con una sonrisa.

—Hijo, estás pálido. ¿Has comido?

La observé durante varios segundos.

La mujer que me había criado.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *