—Ese estilo es imposible —murmuró.
Sophia no comprendió aquellas palabras.
Pero Alexander Ashford sí reaccionó.
El empresario abandonó su mesa y comenzó a caminar hacia ella.
Su expresión había cambiado por completo.
Ya no parecía concentrado en el incidente con Victoria.
Parecía estar observando algo que pertenecía a un pasado que Sophia desconocía.
Alexander se detuvo frente a ella.
Después preguntó quién le había enseñado aquel movimiento.
Sophia respondió sin dudar.
—Mi padre.
Alexander preguntó entonces su nombre.
—Miguel Reyes.
La reacción fue inmediata.
La seguridad habitual de Alexander desapareció durante unos segundos.
Sophia comprendió que aquel nombre significaba algo para él.
Entonces Alexander hizo una pregunta todavía más inquietante.
Quiso saber si Miguel Reyes era el hombre que había salvado a un desconocido cerca del metro de Astoria seis años atrás.
Sophia sintió que las piernas le temblaban.