—Te escucho.
—Mark me dijo que habíais acordado que él se quedaría en esa casa. Me enseñó el documento y me dijo que tú querías empezar una nueva vida sin preocuparte por sus cosas.
—¿Y por eso te mudaste a una casa que nunca habías visto?
—No sabía que era tuya hasta hace unas semanas.
Me quedé helada.
—¿Qué significa eso?
Vanessa respiró profundamente.
—Mark me dijo que había encontrado una casa que podíamos comprar juntos. Que estaba en una zona tranquila y que solo necesitábamos resolver unos detalles de la financiación. Me enseñó fotografías de tu casa, pero me dijo que pertenecía a un conocido que nos permitiría quedarnos allí temporalmente.
Miré a Rachel.
Ella se llevó una mano a la boca.
—¿Cuándo te dijo que la casa era de un conocido? —pregunté.
—Hace tres semanas. Después me explicó que la propiedad estaba a punto de quedar disponible y que podíamos trasladar allí nuestras cosas.